El arco, el copista y el historiador

Gonzalo Chong Pascual

Desde la mirada del lector, los libros basados en fuentes históricas proyectan una apariencia de rigor que puede llegar a invisibilizar el ingreso de elementos ausentes en el material de referencia. Ehrman y Metzger (2005) abordaron esta cuestión al estudiar el modo en que los textos bíblicos eran transmitidos mediante la copia sucesiva de manuscritos antiguos. Este proceso fue susceptible a la incorporación de modificaciones provenientes de los copistas, lo que incluyó adiciones orientadas a facilitar su comprensión. Esto planteó un dilema hermenéutico debido a la dificultad del lector de distinguir entre la voz del copista y la autoridad divina atribuida al texto.

Así como el copista se fusionó con la divinidad textualizada, el historiador y las fuentes se funden hoy bajo la misma voz institucional que legitima la construcción del discurso histórico oficial. Siguiendo a Anthony Giddens (1999), se puede proponer que este estado de indiferenciación plantea límites a la interpelación de los textos basados en fuentes históricas al blindar la fe depositada en los sistemas expertos que los producen. Así, cuando la técnica se reduce a la mera apelación a la autoridad, la fe convertida en presunción puede ser instrumentalizada con fines subalternos. Su desacralización se vuelve, entonces, condición necesaria para su estudio.

En el presente, algunos patrones identificados por Ehrman y Metzger son comparables con el contexto del patrimonio edificado. El Arco del Puente constituye un caso ejemplar en el que la Municipalidad de Lima presenta la versión “auténtica” de un objeto histórico como una “reconstrucción”. El proyecto se basa en una interpretación de parte del material documental, cuyos vacíos han demandado un ejercicio propositivo. Esta acción creativa se ha extendido a la autoproducción de textos de raigambre histórica que, presumiblemente, apuntalan el consenso popular en torno a su construcción al integrarlos a la narrativa autorizada del Centro Histórico de Lima.

Colección Monumentos en el Bicentenario. Municipalidad Metropolitana de Lima

1. Encuentro entre dos arcos

Es imposible volver al medioevo para preguntar a los copistas cómo identificar aquello que agregaron en los textos bíblicos. Sin embargo, actualmente los historiadores están dejando un registro digital de sus ideas contrastable con su producción historiográfica. Un caso particular es la presentación del Tomo IV de la colección Monumentos en el Bicentenario, ponencia presentada por el historiador Omar Esquivel (2026), en la que se planteó el vínculo potencial entre dos arcos separados en el espacio y el tiempo.

El primero, es el Arco del Puente, estructura de origen virreinal que fue consumida por un incendio en el siglo XIX. A inicios del siglo XX, según Esquivel, la memoria del arco fue objeto de una serie de semblanzas en reportes periodísticos, los cuales concurrieron en el proyecto de una segunda estructura cuya historia pasó a formar parte del Tomo IV en mención: el Arco Morisco o de la Amistad. Se trata de un proyecto obsequiado al estado por la colonia española en el contexto del Centenario de la Independencia del Perú y que fue construido en 1923. El historiador vincula narrativamente ambas estructuras al sostener que la construcción del segundo implicaría la voluntad institucional de reconstruir el primero:

[P]osiblemente, y esto lo dejo en un campo supuesto, se defina que el regalo que haga la colonia española sea un arco también […] se ha señalado, erróneamente, que este Arco del Puente fue quemado durante la guerra con Chile […] Entonces, probablemente por esa añoranza es que se construye el Arco de la Amistad. (PROLIMA, 2026, 42:15, énfasis añadido)

Arco del Puente y Arco Morisco. Lima Antigua y Lima la Única

Esquivel ensayó una historia de origen para el Arco Morisco al establecer un escenario hipotético que incorporó al Arco del Puente. Esta conexión fue realizada en un contexto en el que la Municipalidad de Lima promueve la reconstrucción del arco virreinal en el corazón del Centro Histórico de Lima. No obstante, cuando el historiador cambia del formato oral al textual, el grado de certeza con el que relaciona los arcos cambia a su vez significativamente. Esto puede verse en el artículo “El proyecto empírico de la urbanización Santa Beatriz (1870-2023)”, texto comentado en la presentación del Tomo IV de la colección. El historiador pasa del ámbito especulativo al taxativo, al apuntalar el lazo simbólico entre ambas estructuras, pese a pertenecer a momentos y lugares diferentes:

Arco morisco o Arco de la amistad, además de ser una clara reminiscencia de los arcos triunfales de Roma, también lo era de la pompa virreinal y, sin duda, del antiguo Arco del puente… siniestrado «en la madrugada del domingo 10 de Abril de 1879» (Clavero, 1893, p. 89) […] Su simbolismo, más allá de una simple coincidencia, reafirmaba el propósito […] de evocar y reivindicar un emblema de la ciudad perdido en el contexto bélico con Chile, y que muchos años más tarde, el presidente Odría, también pretendería reconstruir. (MML, 2025a, P 70, énfasis añadido)

2. Lo real y lo simbólico

El párrafo anterior sugiere valores simbólicos comunes entre los arcos pese a sus diferentes orígenes: uno erigido para celebrar el dominio español y otro para conmemorar la independencia del mismo. Esta contradicción fue resuelta con el tropo del conflicto bélico como argamasa argumentativa. Así, mientras se presume que el Arco del Puente se extinguió en el contexto de la guerra con Chile, se asume la independencia como el motivo que posibilitó la construcción del Arco Morisco. Bajo esta perspectiva la cita a José Clavero (1893) resulta instrumental, pues alude a un trascendido relacionado con el origen del incendio del arco virreinal:

Supe que esta señorita, a la muerte de su padre, casó aun sin cumplir los 15 abriles, para librarse de la miseria, con un tal Cornelio Granados, chileno, que incendió el arco del puente de Lima en la madrugada del domingo 10 de abril de 1879 (P 89).

La cita contrasta con la ausencia de fuentes oficiales utilizadas por el Programa Municipal para la Recuperación del Centro Histórico de Lima (PROLIMA), ente institucional al que se adscriben tanto el historiador como la colección. Al respecto, en la edición 14 de El Pregonero, publicación de la Municipalidad de Lima, se recoge información contenida en los diarios El Comercio y La Patria, que atribuye el incendio al horno de una pastelería situada al lado del arco. A partir de allí:

El fuego se extendió […] destruyendo en menos de una hora toda la pastelería, las cigarrerías a ambos lados del arco, el almacén del señor Gandolfo, la casa habitación de las señoritas Hercelles y algunos cuartos del callejón en el que habitaba el señor Gamboa. Las bombas francesa e inglesa fueron las primeras en llegar al siniestro, pero se encontraron con que no había agua en ninguna de las acequias inmediatas, lo que dio lugar a que el fuego avanzase sobre el Arco del Puente y también lo destruyera en su totalidad (PROLIMA, 2021, P 7-8).

Este vacío de información operaría en favor del texto porque, de admitirse que el arco virreinal no se incendió en el contexto de la guerra, el argumento bélico que lo vincula al Arco Morisco perdería legitimidad. No se incluyó una advertencia sobre el carácter anecdótico de la cita de Clavero, ni se reivindicó el trascendido en el desarrollo del capítulo antes mencionado.

Revelaciones Históricas y El Pregonero N° 14. Clavero y PROLIMA

3. Apelación a la autoridad presidencial

Finalmente, se reforzó el vínculo bélico al incorporarse la presunción de que el presidente Manuel Odría deseaba levantar nuevamente el arco virreinal. Dicha afirmación fue mencionada en un capítulo dedicado al Monumento a María Laos incluido en el Tomo III de la colección. En este se sostiene que Odría “buscó vehementemente dejar una huella en los espacios públicos de Lima, tal y como quedó demostrado […] en la reconstrucción del antiguo Arco del puente […]” (MML, 2025b, P 70). Dicha afirmación fue retomada en otro capítulo incluido en el tomo IV, esta vez citando una referencia proveniente de la sesión del Concejo de Lima de 23 de agosto de 1949, actualmente conservada en el Archivo Histórico Municipal. Al escrutar la fuente, se descubre que el registro no alude a declaraciones vinculadas al presidente Odría. En su lugar, se habla del Sr. Revoredo, quien tuvo a su cargo la reparación del Puente de Piedra, y del Sr. Burga Larrea, sobre quien el acta expresa que:

Aludiendo a la intervención del Sr. Revoredo respecto del Puente de Piedra, recordó [el Sr. Burga Larrea] que se trata de un monumento histórico, construido por el Marqués de Montesclaros en 1610; que en su parte central se colocó primero una estatua de Felipe IV que fue destruida por un temblor y reemplazada por un reloj sobre un arco muy pintoresco en el que por su anverso y reverso se leía las palabras “Dios y la Patria” y sugirió la conveniencia de que aprovechando de su reconstrucción se colocara un dato histórico para que, por ejemplo los extranjeros que visiten Lima, con ocasión de la Feria de Octubre sepan que ese puente fue el primero que construyó sobre el Río Rímac para unir ambas poblaciones. (Libro de Actas del Concejo, n.º 40, fol. 335)

Este pasaje referenciado por el Tomo IV de la colección Monumentos en el Bicentenario sintetiza el estado de la cuestión sobre el manejo documental alrededor del Arco del Puente. Se trata de un ejercicio de interpolación en el que se alude de forma incidental a un documento histórico, pero cuya ausencia textual es complementada con la interpretación de parte aportada por el historiador. Dicha omisión opera a favor del discurso autorizado, en tanto el ejercicio de corroboración no es una práctica orgánica entre los lectores y, en el caso de los más avezados, el acceso a la fuente carece de las facilidades digitales que sí poseen documentos históricos como los Libros de Cabildo. 

Libro de Actas del Consejo N° 40. Archivo del autor

En el caso del Archivo Histórico Municipal, este genera fricciones de espacio y tiempo debido a la presencialidad que demanda el acceso a su catálogo bibliográfico y documental, aspecto compensado por un heurístico de confianza que opera desde los lectores hacia los sistemas expertos. Esto ocurre pese a que una cita, como la vinculada al presidente Odría, no ofrece evidencia robusta sobre su intención de reconstruir el arco virreinal. Al respecto, el término “reconstrucción” utilizado a mediados del siglo XX no obedece a la misma convención técnica atribuida en el presente. De hecho, cuando el Sr. Burga Larrea alude a las labores de reparación del Puente de Piedra, estas corresponden a las acciones realizadas por el Sr. Revoredo, por lo que la posterior mención a una reconstrucción podría estar asociada contextualmente al puente, de modo que su asociación con el arco no es conclusiva. En la práctica se trata de la cita que proviene de un narrador histórico, pero poco fiable.

En suma, si bien la era de los copistas llegó a su fin con la llegada de la imprenta, las sociedades han continuado dependiendo de personas encargadas de transmitir la información proveniente de las fuentes históricas. No obstante, el contrato social basado en la presunción de que los sistemas expertos, como los historiadores, garantizan la rigurosidad de los textos de historia que se publican, merece ser puesta en cuestión dada su susceptibilidad a ser instrumentalizada para fines exógenos a la labor investigativa. El Arco del Puente encarna un modelo de autoproducción del patrimonio en el que las hipótesis enunciadas en voz alta por los funcionarios municipales pueden volverse indistinguibles del material histórico de referencia al expresarse bajo la forma de verbo textualizado. Así, la historia del patrimonio edificado es susceptible de ser alterada debido a la omisión y agregación de fuentes mediadas por interpretaciones auténticas, aspecto que resulta opaco para la mirada sacralizada del lector.


Imagen central: Vista lateral del puente de Pizarro, Lima. 1865. The Miriam and Ira D. Wallach Division of Art, Prints and Photographs: Photography Collection, The New York Public Library.

13.10.2026


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